Comparador de coches
Elige dos modelos populares en España y compáralos característica a característica. La cifra más favorable de cada fila se marca con ▲.
VS
Cómo comparar dos coches sin liarte
Comparar un coche no es quedarse con el que tiene más caballos. Un modelo con 20 CV más puede costarte bastante más en seguro e impuesto de circulación y darte una diferencia mínima en el día a día. Estos son los criterios que de verdad pesan:
- Consumo: es el gasto que repites cada mes. Un litro menos a los 100 km, con 15.000 km al año, son cientos de euros de diferencia.
- Precio de compra: marca la cuota de financiación o el desembolso inicial y también influye en la depreciación futura.
- Maletero y plazas: lo agradeces (o lo sufres) todos los días; míralo según tu uso real, no el excepcional.
- Potencia: útil para adelantar y cargar el coche, pero por encima de cierto punto solo sube costes.
Regla práctica: si dos coches empatan en lo que te importa, gana el que menos consuma y menos cueste mantener. La emoción del folleto se paga en la gasolinera.
Cuando tengas tus dos finalistas, calcula además el coste real al mes de cada uno: ahí es donde se ven las diferencias de verdad.